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jueves, 16 de mayo de 2013

CAP.3 -FINAL-.

Estaba recuperándome de mi suelo cuando oigo que llaman al timbre. Me levanto y sin ganas, la abro. Genial, eran mis primos, tendría que fingir, lo sabia de sobra, pero no podía hacer otra cosa, así que intente sonreír sin éxito.
-Hola cariño, ¿que tal? Hacia mucho tiempo que no te veíamos, has crecido, vaya que si, y has adelgazado también mucho- Normal, no comía.
-Hola tía, pues muy bien, estaba viendo la tele, ¿que tal vosotros?
-Pues nosotros muy bien, bueno pues que te lo pases bien y a ver si nos vemos mas a menudo, ¿vale? Yo me voy a la peluquería.
-¡Vale! Adiós me alegro de veros de nuevo.
Cerré la puerta y solté un suspiro de alivio, menos mal. ¿Se habría notado mucho que estaba actuando? Bueno, daba lo mismo.
Me fui a mi habitación para tumbarme otra vez, no es que estuviese siendo mi mejor día la verdad...
Estaba boca arriba sobre mi cama cuando empecé a pensar que últimamente no había estado muy sociable, y algún día tendría que tener vida, ¿no?. Decidido, fui a por mi móvil y llame a todas mis conocidas, por llamarlas de alguna manera. Conseguí que saliesen 4 de 10 a las que llamé, vaya reputación me estaba ganando.
A las 6 estuve lista y salí a la calle, me las encontré sentadas en un banco, y cuando me vieron todas se callaron, ni que las fuese a matar. Me senté en el banco y siguieron hablando de sus cosas mientras yo andaba con el móvil. Todo fue así hasta que una de ellas me empezó a hablar.
-¡ Hola! ¿Que tal? Se te ve desmejorada ¿que te ha pasado?
-Nada, es que he estado mala unos días y mira en lo que me he quedado.
-A bueno, pues haber si te mejoras ya y vuelves a clase, que se te hecha de menos.- no se lo creía ni ella-.
-Bueno, cada cosa a su tiempo, oyes, tengo hambre, ¿os parecen unos batidos?
-Perfecto ¡Vamos!
Y así pase media tarde, poniendo cara de interés cuando me contaban cotilleos que a nadie importaban.
Pero al acabar los batidos comenzaron a atacar.
-Oyes, no nos creemos lo de que estas enferma, ademas, hay cada rumor por el instituto...
-Bueno, me da igual.
-Pues cuentan que has perdido a tu novio o algo así y que no lo soportas ¿no es así?
-No es mi novio¿ vale?
-Si ya, eso es lo que tu dices, pero con nosotras no te vuelvas a juntar, bicho raro, que dicen que estas loca, y les creo mas que a ti.

-Si vete, ni siquiera se por qué he quedado contigo.
Me fui sin decir palabra, corrí a casa con lagrimas en los ojos, y para esto querían quedar con migo ¿no? Claro, ahora lo entendía todo, eran unas farsantes.
Luego me senté en el borde de la cama y pensé en como era mi vida en realidad, mis padres con confiaban en mi, mis amigas en realidad nunca lo habían sido, él se había ido para no volver, descubrí que mi vida no podía ser peor.
No sé si fue la tensión  la rabia acumulada, la pena a todo ello lo que me llevo a la cocina, abrí el cajón de los cubiertos y cogí en cuchillo mas grande, no quería tardar mucho. Me levante la manga de la camiseta y empece a cortar,  la sangre caía por mi brazo, ya nada importaba, y mucho menos mi vida. Pasé a cortarme por todo el cuerpo, más sangre, menos vida. En ese momento oí la puerta al cerrarse, pasaron unos segundos y apareció por la puerta con cara de susto. Era él, el mismo al que yo daba por perdido, el mismo por el que yo estaba haciendo aquello, por el que tan mal lo había pasado.
Corrió hacia mi mientras veía como mi vida se marchaba para siempre. Me agarro y se lleno las manos con mi sangre, no le importo. Los dos sabíamos que ya nada podía salvarme, así que se resigno a sujetarme y acunarme con lágrimas en los ojos. Lo ultimo que vi fue a el, y con mi ultimo aliento le susurre un leve te quiero. Morí con una sonrisa en la boca, pues mi ultima imagen fue la mas preciosa del mundo.





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